Gracias por permitirme participar de vuestro blog.
Les cuento que me llamo Néstor Alessio Sánchez, vivo en la ciudad de Santa Fe, Argentina, pero soy oriundo de un pequeño pueblo del interior provincial que se llama “La Criolla” aunque también se lo conoce como “Cañadita”.
Como verán mis orígenes se divide en dos: italiano por parte de mi padre (Alessio) y español por mi madre (Sánchez).
Mi abuelo materno se llamaba Felipe Sánchez Herrero y había nacido en “Villalpando”, una muy pequeña localidad de la provincia de Zamora, próxima a Galicia. Era el mayor de cinco hermanos de los cuales la menor era argentina. Junto a su padre, Francisco, partieron desde el puerto de Vigo un día cualquiera de 1911. Después de un mes de viaje el barco “Malte” arribó al puerto de la ciudad de Rosario (sur de la provincia de Santa Fe) haciendo antes una breve escala en el Brasil.
A los pocos días, y luego de solucionar temas de documentación, parten hacia la ciudad de Santa Fe, capital de la provincia homónima, donde se establecen provisoriamente en una casa de alquiler.
Al cabo de dos meses, Felipe, trabaja en una carnicería del “Mercado Norte” de la ciudad mientras que Francisco consigue emplearse en la municipalidad. Alquilan una casa en el barrio sur donde Francisco emplaza su taller de artesanías al cual le dedica sus horas libres.
La casa, de tres habitaciones, cocina, baño, garaje, galería y un inmenso patio, aguardaba ansiosa, como una tierna muchacha al galán enamorado, el resto de la familia que esperaba el llamado en España.
Doña Bernarda Herrero y sus tres hijos: Primitiva, Julián y Felisa; Alfonsa nacerá dos años después, llegan a la Argentina casi de inmediato luego de alquilada la nueva casa.
Mi abuelo Felipe conoce a Margarita, una muchacha argentina oriunda de la ciudad de Vera (norte de la provincia) con quien se casa y tiene una hija: Nilda; quien será mi madre.
Una crisis económica rompe la estabilidad laboral en el país y mi abuelo con su señora y su hija se establecen en colonia “la Blanca” (180 kilómetros al norte de Santa Fe) donde instalará un almacén- carnicería.
A mediados de la década de los años 40, decide establecerse definitivamente en el pueblo La Criolla donde muere en 1970.*************************************************
Alberto Cortez, poeta argentino radicado desde hace varios años en Madrid, compuso el poema “El abuelo” con el cual recuerda a su abuelo venido de Galicia.
Con este poema quiero homenajear a mi abuelo Felipe, como tantos otros con tanta esperanza, llegaron un día a estas tierras y con mucho esfuerzo y más trabajo, nos legaron este hermoso país llamado Argentina.
El poema:
El abuelo un día cuando era muy joven allá en su Galicia...
miró el horizonte y pensó que otra senda talvez existía.
Y al viento del norte que era un viejo amigo le habló de su prisa
le mostró sus manos que mansas y fuertes estaban vacías
y el viento le dijo: construye tu vida detrás de los mares
Hallen de Galicia.
Y el abuelo un día en un viejo barco se marchó de España.
El abuelo un día, como tantos otros con tanta esperanza
y la imagen querida de su vieja aldea y de sus montañas
se llevó grabada muy dentro del alma
cuando el viejo barco lo alejó de España.
El abuelo un día subió la carreta de subir la vida
empuñó el arado, abonó la tierra...y el tiempo corría;
y luchó sereno por plantar el árbol que tanto quería.
Y el abuelo un día lloró bajo el árbol que al fin florecía
lloró de alegría cuando vio sus manos que un poco más viejas
no estaban vacías.
Y el abuelo entonces
cuando yo era un niño me hablaba de España.
Del viento del norte de su vieja aldea y de sus montañas
le gustaba tanto recordar las cosas
que llevó grabada muy dentro del alma
y a veces callado sin decir palabras
me hablaba de España.
Y el abuelo un día cuando era muy viejo
hallen de Galicia
me tomó la mano y yo me di cuenta que se moría
entonces me dijo con muy pocas fuerzas y con menos prisa:
prométeme hijo que a la vieja aldea iras algún día
y al viento del norte le dirás que su amigo
a una nueva tierra le entregó la vida.
Y el abuelo un día se quedó dormido sin volver a España.
El abuelo un día, como tantos otros con tanta esperanza...
Y al tiempo al abuelo lo vi en las aldeas
lo vi en las montañas en cada mañana
y en cada leyenda estaba la senda que anduve en España.
Nota: prometo para la proxima ser mas breve y enviar fotos.